
El Apartamento, de izquierda a derecha: Esther Arocha, Maria Laura Benavente, Ida Galván, Francisco Marrero, Nestor Delgado,Diego Vites, Arístides Santana, David Ferrer y Rayco Márquez.




Hace unos días me topé con una entrevista a uno de los personajes que menos hace en el mundo del arte en Tenerife y que más glorias inmerecidas se lleva. Entre otras, soltó algunas joyitas como ésta en la que habla sobre la Bienal de Arquitectura y paisaje y con las que creyó deleitar al periodista que le preguntaba:
- Hablando de bienales… ¿qué opina sobre la efectividad de este tipo de eventos?
- Lo que yo pongo en cuestión, y lo he escrito y defendido en otras ocasiones, es el modelo de las bienales, al menos aquí…
- Es decir…
- Que probablemente en otros lugares, en una gran ciudad donde existe una oferta cultural enorme y continuada y muy diversa, la existencia de una bienal puede contribuir a esa dinámica cultural ya establecida. En cambio en Canarias no, por dos razones: porque tenemos un territorio fragmentado y porque la oferta cultural está un poco descompensada y con carencias importantes de tipo infraestructurales.A mí lo que me parece relevante es la continuidad de los proyectos.
- "(silencio)": ¿le suena?
- Claro… pero yo prefiero el placer de la conversación.
Aunque no soy probienal hay que detenerse y analizar los pros y los contras. Ese es el problema de creerse dueño de la palabra y lanzar críticas sin antes sopesar que ha ocurrido.
La oferta cultural tiene altibajos en Canarias, algunas son bienales y otras permanecen o derivan en cosas nuevas.
Invito al osado profesor amante de su Bienal de Fotografía a visitar El Apartamento, un proyecto que nació con el presupuesto de la Bienal de Arquitectura y Paisaje y que ya ha dejado de serlo y en el que 11 alumnos de Bellas Artes ya trabajan en este taller de producción artística, el primero de las Islas.
Después yo misma, como periodista, le haré unas preguntas sobre la continuidad y la dinámica cultural de las NO grandes ciudades.














